sábado, 16 de noviembre de 2013

0 Terrestres en la luna de Ludwig Van Rocker  

He venido de lugares oscuros,
caminé por rutas oscuras
y llegué a este lugar que no pretende ser nada,

Tengo tantas preguntas,
tantas bocas nadando inquietas
por el mar traicionero dentro de mi cabeza,

vengo nadando de mi hacia mi,
de la ceguera eterna hasta el lugar sin nombres
en donde todo es nada, y la nada es muerte,
debería sacarme la piel y conocerlo todo de nuevo,
ser la primera gota que toca la tierra,
y estar,
ser en la incoherencia, vivir de la paradoja
pero sin tantos miedos,
sin tantas rosas fatales saliendo por mi boca,
con las manos fuera de la cara,
libres, tan libres..

0 Terrestres en la luna de Ludwig Van Rocker  

El cielo tapadito de nubes, la brisa colérica se pasea hermosa por la ciudad,
nadie afuera,

el día recién empieza,
los vividores están listos,
se miran al espejo, sonríen,
queda poco para que los pechos se unan y exploten,

me alegría se para confusa, se mira, los mira,
no entiende,
entonces sale a mirar el cielo gris,
y la sonrisa se le escapa como si la fuerza del todo residiera
en las sorpresas que da la nada,
el viento le corta la cara,
las calles están vacías,

los días se han invertido,
tanto carnaval y tan poca consciencia,
quién identifica la realidad que nos masacra?
dónde está la ira y el resentimiento que debe encender las llamas
de este circo de esclavos ciegos?

0 Terrestres en la luna de Ludwig Van Rocker  

No vivir del engaño, de la hipocresía ni de la pena absoluta.

Ser masa de viento eternamente móvil entre las cabezas sinceras,
cruzar la línea del caos con las manos llenas de revolución y amor inefable,
preguntarse por la justicia y los agradecidos de la miseria,
preguntarse por tantos,
preguntarse por uno mismo
¿dónde quedó la ceguera infantil?

Ser piedra heterogénea volando hermosa por los cielos grises,
tocar la puerta con sonrisa infame,
mostrarse impostor, máscara humana, risa tímida, corazón cobarde,
mostrarse desnudo,
declararse libre.

Algunos ya hablaron acerca de la avaricia y el miedo colectivo a la verdad,
pero qué es la verdad,
dónde nace, de quién?

Los caminos se abren cuando las espaldas caminan de vuelta,
hipnotizadas todas por el espejismo fatal,
-no se puede, es utópico, ilusos infantes!-

Ser la piedra heterogénea que rompe la cara del tirano,
anónima y colectiva,
el rostro sin rostro de la furia y la venganza,
el amor por sobre todas las cosas,
la guerrilla por sobre todas las cosas,
la poesía reconstruye, sumerge, inventa,
las verdades son ilusiones,
vivir del mito y el sueño incesante,
ser la libertad, escupir sangre y fuego,

0 Terrestres en la luna de Ludwig Van Rocker  

"Sucede que me canso de ser hombre.."

Suceden tantas cosas que el cansancio no es peor que la muerte misma,
y no hablo de la desaparición del cuerpo,
los gusanos antropófagos son el último espacio,
el peldaño final del cuerpo que vuelve a su tierra,
que se deshace y se entrega a una metamorfosis eterna,
tierra, polvo, esporas, pétalos, hojas volando llenas de tierra,
no hablo de la desaparición del cuerpo,

el aburrimiento colectivo me hace cuestionar las fantasías
y las risas,
soy un ser heterogéneo, sudo tierra, sudo óxido, sudo transgénicos,
me miro en el espejo atroz que es el encuentro con el otro,
me reconozco y me niego,
me rechazo tan hipócritamente que los cielos que me cobijan
se quiebran y lanzan una carcajada sanguinaria,
y ahí me vuelvo espasmo,
un temblor perenne, con patas y lengua,
y camino, sin duda camino,
yo y la eterna mentira,
la mentira omnipotente y yo desgraciado y en cadenas,

entonces cae la noche, otra más,
veo el tiempo detenido y monotonizado,
pasan los recuerdos, las relaciones lejanas, rostros sin rostro,
pasan las micros vacías,el viento andrógino de noviembre, la ciudad duerme,
cae la noche y me veo desnudo y sentado al borde de la ventana,
15 pisos me separan del suelo,
busco el espejo infame que me devuelva al sueño inmaduro y material,
pero la ciudad duerme y el tiempo comienza a avanzar,
las verdades caen como flechas chorreando veneno,
la ventana se cierra,
vuelvo al origen y me veo, ciego de un ojo,
lengua de fuego, tímido patológico,
pero con la verdad quemando eterna y placentera,
el universo que busco está escrito tras el espejo,
bajo el puño heróico que en cualquier momento descubre como atravesar las eras.

viernes, 5 de diciembre de 2008

4 Terrestres en la luna de Ludwig Van Rocker  

Ya llegamos donde queriamos hacerlo, aqui estoy, como una vez estube, pero con algunas otras cosas encima, de esas cosas que antes no eran conocidas y que quizas ahora no deberia estar.
Pero aquí están de todas maneras.
La noche ya está lejos y yo cada vez la extraño más, es bueno, es malo? ... es algo que supera el neutro de los sentimientos pero que no están en ninguno de los límites.
Tengo miedo, tengo suerte, tengo amor, tengo rabia, tengo preguntas, tengo desafíos, tengo más de todo eso(...)

Oh, ángeles mios! por que están ahí tan protectores? A caso soy el que ha ganado todo esto?
o simplemente soy afortunado?
Oh, dolor de mi corazón, por que has de sur tú el verdugo de mi paz estas noches que amo tanto, pero que son tan confusas?
Yo soy el que erra siempre, pero que deja sus manos en esos lugares obscuros... Aquí están todos, y estamos todos a la vez, unos que llegan y duermen en mi lecho sin siquiera darme un abrazo sincero, otros que me aman con locura y que son tan tercos y que son tan lejanos por copular en secreto con el orgullo.

Entonces señores del más allá (que por cierto está mucho más cerca), cuiden sus espaldas, pero de nadie más que de ustedes mismos

domingo, 12 de octubre de 2008

1 Terrestres en la luna de Ludwig Van Rocker  


Vienen los ejércitos, aún podemos correr...

Cada uno con un fósforo encendido entre los dedos, y con los ojos en frente, contemplando el fuego, que es asesino y es hermoso, como una reina en su palacio sin forma. Que se queden inmóviles, todos dispersos, todos encandilados y sin más animos que el de intentar penetrar el fuego con un alma que será tal cual la espada de un guerrero en medio de una guerra por religión.

Yo solté el cerillo, incendié el pasto y salí entre las llamas, me volví el fuego y su verdugo a la vez.
Tomé con mis manos calurosas los ojos de un hombre que no miraba con lujuria y los metí entré mis venas de fuego...

Que el viento sea nacido de sus bocas! Algunas húmedas, otras secas; unas frias y otras quemantes. Como sea que salga, y de vida y que también mate,y que por otro lado resusicte y que por otor engendre.
Salgan de esa himnosis, apaguen el fuego y vomiten el propio.

El camino sigue ahí, tal cual como antes, con las mismas ramas y el mismo olor.
Los escoltas están viejos , pero están ahí...
Los que osaron aun no se levantan.

Hay momentos en que es mejor no estar listo, sin seguros, sin ataduras en los pies.
Puedo flotar en un segundo sin notarlo.
Puedo estar listo siempre sin querer hacerlo.
Puedo correr si caerme.

>De seguro me veo en una niebla demasiado clara, tal vez con los ojos en agua, pero es agua dulce. Todo se ve confuso, pero desde aquí puedo ser más claro que la misma agua.

Paz.

miércoles, 8 de octubre de 2008

0 Terrestres en la luna de Ludwig Van Rocker  



Para tí, que a veces eres luna, y otras viento; que de pronto te desvaneces frente a mi y apareces de nuevo en mis ojos; que me hiciste escribir con el corazón en la boca y con los ojos cerrados, con las manos empapadas y con la respiración tan rápida tal cual las tardes como la de hoy.


-Ahí estoy, dentro del agua que no me ahoga, quizás por que soy parte de ella o por que ella intenta ser parte de mí-


Detrás las alas finas que no tienen más dificultad para volar que su voluntad infinita, esa que explota cada noche de luna y que vuelve a la calma con unos pocos rayos de sol.


A fuera todo es como un espejo interminable; un oasis que refleja todo lo que es la realidad y que al intentar tocarlo se desvanece tal cual las alas de los que no sueñan.


Aqui soy todo y nada a la vez. Aqui puedo mezclarme con muchos pero solo volar con algunos. Cuando todo se alza sobre las cabezas, entonces salgo al encuentro de esa gota que me aprisiona en su libertad eterna(...)


Está envuelta en un manto fresco, en un polen que himnotiza a los que cruzan sus ojos, y desde allí eleva su cabeza que es tan tierna como segura, que es como un susurro sin calma, que es como el despertar de una flor en invierno.


Caen tantos desde ese cielo que ya no es azul y aquí abajo somos tantos y sin manos. Ella se mueve con su gota liberando al mundo, con los dedos acariciando las mejillas de los que se asoman para respirar; nadie la detiene por que la armonía es lo más fuerte que existe.


Aquí soy solo yo, aqui respiro aromas que son nuevos, aqui soy solo con quién quiero ser, aun asi el viento me corte el rostro, aun asi la lluvia me empape el corazón... Puedo ser el fuego con una sonrisa, soy libre.