Después de todo, nada es tan real.
Muchas de las cosas que si bien son palpables, no crecen más que por ilusión.
Estoy sobre el piso de nubes negras, flotando y esterilizado de cualquier tipo de idolatría hacía alguien.
Cuando veo esos dedos temblar imagino tantas historias, tantos recorridos que quizás tiene sobre ellos mismos, cuantos cilindros pasando entre aquellos dos mas delgados, cuando humo escurriéndose por entre las uñas y las arrugas propias de sus anatomías(...) Y más allá, trás todo eso, un lápiz con tinta negra lanzando a un papel desgastado por la humedad, un cuento que no parece ser real; que no parece ser algo respirable; que no intenta serlo y que a demás y por último cree que no es notado por ninguno de esos observadores que no dejan que nada se escape de sus ojos.
>Ella no tenía idea alguna del como hacer un altar dentro de su alma<
>El tenía muy claro la autoridad de su soledad sobre si mismo<
lunes, 15 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 Terrestres en la luna de Ludwig Van Rocker:
Publicar un comentario