lunes, 1 de septiembre de 2008

 


El hombre con joroba en los ojos me habló una noche entera de los miles de atisbos que existen entre las relaciones que cada persona tiene con la más mínima cosa creada por el mismo y por la naturaleza como Diosa inmaculada.
Sus ojos parecían estar idos en algún lugar, que curiosamente me sonaba a desconocido, y es por eso que al principio no le tomé demasiada importancia a sus palabras, que a penas estaban expuestas a una pronunciación escuchable. Sin embargo, los minutos parecían segundos, y cada instante era toda una vida de filosofías vulnerables a todo tipo de pensamientos, nuevos, viejos, mentirosos y reales(dentro de lo que cada uno filosofase en ese momento)...

Yo no voy a escucharte más! No quiero golpearme cara a cara con el espejo, por que me atormenta verme a mi mismo como asesino de su propio alter-ego.

Pero el seguía, como si mis palabras fueran murmullos vagos, que no tenían el más pequeño principio de autoridad, o defensa propia.
Y seguimos en esa controversia hasta que la luna se ahogó entre un par de nubes parecían querer besarse. Yo con un par de quemaduras en las manos, a causa de esos cigarros que se consumían solos mientras yo jugaba a ser sordo; y el hombre seguía con sus ideas malévolas, que depués de todo, no eran tan así como yo creí durante diez minutos que fueron mi eterno calvario.

Sigue, ahora quiero oirte,

Y entonces el se quedó mudo, perplejo, sin expresión alguna, con las dos manos sobre sus rodillas, y el pelo cubriéndole la mitad de la cara.
Ahí fué cuando me reanimaron después de esa sobredosis horrenda de analgésicos para la pena.

3 Terrestres en la luna de Ludwig Van Rocker:

Anónimo dijo...

Kada Uno Ve i escucha lo ke uno kiere, aunke aveces nos kueste aceptarlo... Raro escrito el de hoy, nada parecido a los demás, aunke ningun es iwal al anterior...

besos!

Es Tuya!

Podés hacer lo ke se te antoje kon ella...

A. Dioz!

Anónimo dijo...

te amo.

Nada mas.

Reptil Ojos De Flor dijo...

te adoro =)